2004/06/02
Miss Universo
Jennifer Hawkins, la más bella del mundo
Quito
Experta surfista en los mares de su país, la nueva Mis Universo Jeniffer Hawkins, una rubia australiana de 20 años que sueña con triunfar en la televisión, fue elegida en el escenario de Cemexpo a 10 kilómetros de Quito como la nueva Miss Universo 2004.
La preciosa reina de ojos azules trabaja en Sydney como instructora de un cuerpo de baile y dijo que espera poder utilizar sus encantos dentro del mundo del modelaje para incursionar en la televisón como presentadora.
Emocionada, dijo que cuando estuvo ante el jurado se sintió muy nerviosa, pero indicó que se sobrepuso para mostrarse tal como es en la vida real. Hawkins dijo que cuando llegó a Ecuador para participar en el concurso se sintió “un poco rara” porque, según explicó, no estaba acostumbrada a que le dieran tanta atención.
En sus primeras declaraciones dio las “gracias a la gente ecuatoriana porque debido a su cariño los momentos de temor se convirtieron pronto en momentos maravillosos”. Jeniffer Hawkins mide 1,80 metros de estatura, se dedicaba al modelaje, el baile y la coreografía en su país, mientras que en su tiempo libre practicaba surf, leía y miraba fútbol junto a su padre.
Segundos antes de conocer la elección la candidata de Australia se abrazó con Shandi Finnesey, de Estados Unidos, hasta cuando conoció el veredicto que lo recibió en medio de sonrisas y saludando al público.
Amelia Vega, que le entregó a la nueva Miss Universo la banda y la corona, fue quien le formuló la pregunta antes de la decisión final: en qué época y de qué género hubiese preferido nacer?, a lo que la nueva Miss Universo respondió que escogería el sexo femenino porque ahora tiene muchos roles y libertad y que hubiese preferido nacer en este siglo.
Ecuador no escatimó esfuerzos para ser sede del concurso y promocionarse como centro turístico con sus cuatro regiones: sierra con volcanes andinos, costa con extensas playas, selva amazónica y las islas Galápagos.
El baile de coronación se realizó en el Quito Tenis del Condado. Alrededor de 170 000 pequeños focos hicieron resplandecer estructuras metálicas en forma de árboles, recubiertos con claveles de colores fucsia y naranja.